Los placeres epicúreos de ‘El club de los gourmets’

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Ah, la vida hedonista es la vida mejor. Dedicarse a la satisfacción propia de la carne, venderse a los cinco sentidos. Si tuviéramos que elegir un acto humano que completara las cinco maneras de sentir, ése podría ser la comida. Los caprichosos miembros del Club de los gourmets lo tienen bastante claro.

🍣 Ficha de la obra🍣

gourmetsEl club de los gourmets

Autor: Junichiro Tanizaki

Editorial: Gallonero

Traducción: Yoko Ogihara; Fernando Cordobés

Ilustración: Yoko Nakajima

Formatos: Papel

Año: 1919 (JP), 2016 (ES)


🍣Reseña🍣

Tanizaki no necesita presentación. Es uno de los autores reconocidos del siglo XX japonés, gracias a su literatura profundamente sensacionista, capaz de evocar situaciones originales y diferentes. En ‘El club de los gourmets’ el escritor hace gala de su peculiar estilo para rendir homenaje no sólo al buen comer, sino a la experiencia sensitiva extrema guiada por la comida, íntimamente unida con la concepción epicúrea de los placeres.

Los protagonistas son cinco refinados señores que se reúnen a menudo para compartir su afición -en ciertos aspectos, casi obsesión- por la comida. Dedican grandes esfuerzos y recursos para satisfacer los deseos de su apetito; cualquier antojo por un plato es suficiente motivo para mover cielo y tierra para conseguirlo. La cocina japonesa no es ni mucho menos la única que entra en sus delirios gustativos: son cosmopolitas de la comida.

Cada día se volvían más caprichosos. No dudaban en ir hasta Osaka para comer besugo al té con arroz o a Shimonoseki donde se hartaban de su famoso pez globo. Si añoraban el sabor del pez de arena de Akita, no dudaban en emprender viaje al lejano norte cubierto de nieve. Recorrían el país de un extremo a otro, hasta que al final terminaron por perder el paladar por la gastronomía ordinaria.

La obra gira, por tanto, en torno a la comida, y gran parte de sus descripciones son de platos tanto comunes como estrafalarios. La extraordinaria habilidad narrativa de Tanizaki va mucho más allá de dar hambre al lector; despierta en él un complejo abanico de sensaciones. Describe lugares, situaciones y personajes que ensalzan lo culinario.

En otras palabras, pinta el fondo del cuadro con tanta o más habilidad que el protagonista del retrato: la comida. Se permite también arrebatos de surrealismo que en última instancia tratan de sugerir en el lector una amplia gama de percepciones imposibles de definir con exactitud mediante palabras.

Las ilustraciones que compañan a la obra, de una austera simplicidad, contribuyen a perfilar el universo del club de gourmets de manera muy particular. La personalidad que desprende la edición de Gallonero es intachable.

🍣 Conclusiones🍣

‘El club de los gourmets’ es un viaje gastronómico a los infiernos: retrata el placer de la comida en cuanto a placer que puede desembocar en vicio, en obsesión sin límite. Tanizaki honra y al mismo tiempo desarticula la filosofía epicúrea, la de dedicarse a satisfacer los deseos más voraces. Y lo consigue con un estilo certero y evocador.

Una idea sobre “Los placeres epicúreos de ‘El club de los gourmets’”

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