‘Almohada de Hierba’ de Natsume Sōseki: En busca de la deshumanización 1


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Las múltiples facetas de Natsume Sōseki lo han colocado como un autor consagrado de las letras japonesas. Toca el humor, la poesía, los sentimientos, el constumbrismo, la filosofía… y siempre lo hace de una manera deslumbrante. En ‘Almohada de hierba’, Sōseki desata todas estas virtudes en forma de novela.

almohadahierba1Almohada de hierba (草枕 kusamakura)

Autor: Natsume Sōseki

Editorial: Chidori Books

Traducción: Judith Zamora Lablanca

Formatos: Electrónico

Año: 1906 (JP), 2014 (ES)

Visto desde un punto de vista objetivo, se podría decir que hay poesía en la escena de alguien caminando bajo la lluvia: un hombre vagando por un vasto mundo hecho de tinta, por el que discurren en diagonal cientos de gotas de agua que asemejan flechas plateadas. Cuando me olvido de mi yo corpóreo, me transformo por vez primera en el personaje de una pintura y entro en bella harmonía con todos los elementos de la naturaleza que conforman el paisaje.

‘Almohada de hierba’ es muchas cosas: una novela, un ensayo sobre arte, un relato lírico. Es difícil definir y delimitarla cuando, por su propia naturaleza, trata de salirse del lienzo para cobrar vida propia. Y por eso mismo es también difícil valorarla, pues no existen cánones que midan la calidad de obras así de originales.

El protagonista es un viajero desconocido que viaja en busca de la belleza y la poesía, al más puro estilo Matsuo Bashō. Las páginas transcurren desde su punto de vista, entre deliciosas descripciones pictóricas y haikus compuestos por él que retratan de manera sofisticada lo que va ocurriendo durante el viaje. El objetivo de este viaje, dice el personaje, es quitarse todo envoltorio de humanidad, de vulgaridad, para así entrar en completa sintonía con la belleza verdadera.

La poesía, tal y como yo la concibo, es aquella que, aunque solo sea por un instante, abandona las tentaciones mundanas y se escinde de este mundo apagado en el que vivimos. Hasta las representaciones teatrales que se tienen por obras maestras no consiguen desprenderse de ese hedor a humanidad. Pocas son las novelas que van más allá de la diferencia entre el bien y el mal, y la característica común a todas ellas es la de no ser capaces de dejar atrás la vulgaridad del mundo.

Introduce Sōseki un contexto de ensayo estético que da una cierta finalidad metaliteraria a la obra. No son pocos los comentarios que el protagonista hace sobre los esfuerzos que le supone concentrarse para “dejar atrás la vulgaridad”. Aunque, por el camino, ocurren varias cosas a su alrededor y conoce a otros personajes que agilizan el ritmo de la lectura con algún toque de humor al más puro estilo ‘Soy un gato’. De hecho, hay diálogos muy divertidos que dan un toque más desenfadado a la obra. Y es que la narración permite entrar dentro de la mente del propio narrador pese a sus pretensiones artísticas. La prosa es entretenida de leer y tiene chispa.

No faltan las múltiples referencias a personajes u obras -especialmente japonesas y británicas- de distintas artes. Gracias a los comentarios a pie de página de la edición se puede entender y seguir un discurso sobre el arte verdaderamente enriquecedor; se hace notar aquí Sōseki como un hombre entendido en el estudio de la materia, adquirida en parte durante su estancia en Inglaterra.

Pese a que es una de las obras menos populares del autor, leer ‘Almohada de hierba’ es un pequeño tesoro que transmite un lirismo inédito en Sōseki. Valen la pena todas y cada una de sus palabras, refinadas hasta la perfección. Mención especial a la introducción de esta edición, que pone un contexto muy completo a la obra.


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Una idea sobre “‘Almohada de Hierba’ de Natsume Sōseki: En busca de la deshumanización

  • Elizabeth Marín

    El autor defnitivamente busca dejar al descubierto el alma. Me encanta la definición de poesia del autor y me identifico con ella. Si de verdad pudieramos desprendernos de todo lo que pensamos que somos, la vida realmente fuera una eterna y hermosa poesía.