Pensamiento japonés

El hijo predilecto: la reveladora crónica de un embarazo

Una mujer que duda sobre qué hacer con la vida que crece en su interior o, por el contrario, que encuentra la valentía suficiente para sacar adelante en solitario a un hijo en un mundo dominado por el machismo y la incomprensión social y familiar. Estas son las premisas de las que parte Yūko Tsushima en El hijo predilecto, publicado por Impedimenta.

La autora

La vida de Yūko Tsushima (1947-2016), cuyo nombre real era Satoko Tsushima, estuvo marcada por varios acontecimientos traumáticos, entre ellos, el suicidio de su padre, Osamu Dazai, o el fallecimiento de su hijo de nueve años por ahogamiento en su propia casa, sucesos que dejarían huella en su producción literaria. También su experiencia como madre divorciada quedó reflejada en sus obras, que siempre abogaron por los más débiles de la sociedad y por las mujeres, siendo temáticas recurrentes en sus obras la soledad, el amor y la presión social sobre estos colectivos.

Desde muy joven, despuntó por su interés literario. Se especializó en Literatura Inglesa en la Universidad Femenina de Shirayuri de Tokio, donde crearía una revista y publicaría sus primeros relatos. No obstante, los galardones no se harían esperar. En 1972 quedó finalista del Premio Akutagawa; en 1977, ganó premio Izumi Kyōka de literatura; dos años más tarde, logró el Premio Noma Anual para nuevos talentos; en 1986, el Premio Yomiuri. Finalmente, en 1988, sería doblemente distinguida con la concesión del Premio Tanizaki y del Premio Noma de Literatura por La montaña de fuego: Historia de un mono silvestre. Entre sus últimos reconocimientos, podemos citar el Premio Osaragi Jiro, en 2002 y el Premio Murasaki Shikibu en 2005.

De esta prolífica autora contamos con dos traducciones al español, ambas de la mano de la editorial Impedimenta: Territorio de luz (cuya reseña se puede consultar aquí) y El hijo predilecto, de la que trataremos a continuación.

La obra

La vida de Kōko Mizuno, protagonista de El hijo predilecto, nunca se rigió por los parámetros tradicionales de la sociedad, pues siempre defendió su independencia. Divorciada y madre en solitario, ya que su exmarido poco a poco se fue desentendiendo de su hija, subsiste gracias a las anodinas clases de piano que imparte. Pero esta independencia tiene un precio: además de la precariedad económica, Kōko ha ido perdiendo progresivamente el afecto de su hija adolescente, Kayako, que a sus doce años vive en casa de su tía, la hermana de Kōko. Madre e hija cada vez muestran más desapego y los desencuentros son norma en su relación. Por si fuera poco, la vida de Kōko sufre un inesperado giro, pues es consciente de que empieza a mostrar signos de un incipiente embarazo.

Tener otro bebé suponía añadir un nuevo miembro a la familia. […] Tres personas. A Kōko le fascinó la repentina sensación de equilibro que transmitía esa cifra. Ni dos, ni cuatro, tres. Un triángulo. Una forma madura y bella.

El hijo predilecto es un viaje a través de las contradicciones de su protagonista, que ya pasado el ecuador de la treintena, se debate entre la opción de abortar o la de amar a este nuevo hijo que crece en su seno y cuidar sola de él. Es también esta obra un recorrido por las relaciones humanas: por un lado, de Kōko con su familia, ya sea su madre, ya fallecida, su hermana o su hija, a través de vivencias presentes o recuerdos del pasado; por otro, de las relaciones de Kōko con los hombres de su vida: su hermano, que murió muy joven y quien, pese a su discapacidad, le mostró lo que es el verdadero amor fraternal; Hatanaka, su exmarido y padre de Kayako; Doi, del que estaba enamorada y con quien hubiera deseado ser madre; Osada, amigo de su exmarido y padre del hijo que viene en camino.

Cada vez estaba más convencida de que era inútil preocuparse por lo que los demás pudieran pensar. Estaba a punto de cumplir treinta y siete años. Y a sus treinta y siete años, la única persona que estaba observando y juzgando a Kōko era ella misma. Era una obviedad, pero por fin se daba cuenta, y le sorprendió la soledad tan profunda que contenía esa verdad. Que el niño tuviera padre o no le pareció una cuestión fútil. Se trataba de que ella tuviera otro hijo, nada más.

Relaciones tortuosas o vacías, cuajadas de desencantos, malentendidos y palabras que no se verbalizan, errores de los que Kōko se arrepiente, remordimientos que atormentan… Kōko está llena de contradicciones, de sentimientos encontrados, de frustraciones, de deseos no consumados, de falta de seguridad, de rebeldía, de dudas, de un vacío existencial que intenta solventar con relaciones sentimentales igual de vacías. Pero quizá el nuevo hijo que crece en su vientre la ayude a cambiar el rumbo de su vida, quizá sirva para recuperar a su hija, para alcanzar esa felicidad, huidiza y esquiva, que se le resiste… No obstante, con su vientre ya ostensiblemente abultado, la primera visita al ginecólogo conllevará una inesperada y sobrecogedora noticia que dará una nueva perspectiva a su existencia y desencadenará una serie de reveladoras consecuencias, a cuál de todas más clarificadora.

Desde que nació había intentado siempre seguir su propio camino, aun dando tumbos, y tomar sus propias decisiones. No estaba capacitada para juzgar si esas decisiones habían sido correctas o incorrectas, pero ¿acaso lo estaban los demás?

El hijo predilecto no es únicamente el complejo retrato psicológico de una mujer y de cómo afronta la maternidad, sino también de toda una sociedad. La obra de Tsushima es, sin duda, un canto feminista a favor de la libertad de la mujer para decidir sobre su cuerpo, sobre su vida y sobre su destino. La novela fue publicada por vez primera en 1978, en un mundo en el que el machismo era imperante y dejaba caer su peso en actitudes condescendientes y limitantes. Si bien mucho ha llovido desde entonces, el profundo mensaje de El hijo predilecto sigue plenamente vigente hoy en día, pues Tsushima rompe una lanza universal y atemporal a favor del poder femenino para el autoconocimiento y la reafirmación personal.

 

 

El hijo predilecto 

Autora: Yūko Tsushima

Traductora: Tana Ōshima

Editorial: Impedimenta

Año: 1978 (JP), 2023 (ES)

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