Por qué ‘The Ancient Magus Bride’ sabe enamorar

Yamazaki Koré casi no da crédito al desmesurado éxito de su primer gran manga, ‘The Ancient Magus Bride’, del cual ya ha sido anunciado su anime para el próximo otoño. Estamos ante un manga especial, basado en un universo fantástico y que podríamos catalogar como seinen.

Chise es una joven de pelo rojo cuya vida ha oscilado entre la marginación y la esclavitud. Por alguna razón ella siempre ha podido ver a seres mágicos allí donde nadie más podía notar su presencia. Estas sobrenaturales criaturas han torturado su juicio desde que tiene memoria, y eso le ha convertido gradualmente en una paria de la sociedad, sin una familia a la que aferrarse.

Todo empieza a cambiar el día que conoce a Elias, un extraño individuo cuya procedencia no está clara. Vestido con elegantes ropas victorianas y con apariencia de espectro fósil, decide comprar a Chise en una subasta y convertirla en su aprendiz. En efecto, Elias es un mago, y ha encontrado en la joven pelirroja el sujeto perfecto para sus fines. La magia latente de Chise será, por una vez, su salvación.

La convivencia entre Chise y Elias es complicada. Ambos son de naturaleza distinta, piensan y sienten de manera dispar. El esquelético mago no comprende la calidez humana, ni la joven alcanza a vislumbrar la oscuridad innata oculta tras la máscara de su comprador. Pero hay algo común entre ellos: encuentran el equilibrio. Ya no están solos.

Lo que encandila de su inclasificable relación es que nos sentimos identificados con ella en lo esencial, más allá de tratarse de dos personajes de un mundo mágico. La barrera entre lo que se dicen y lo que comienzan a sentir se va difuminando en una nube de fascinación, atracción y cariño.

‘The Ancient Magus Bride’ nos sitúa como un observador privilegiado de los acontecimientos entre Chise y Elias mientras que despliega ante nosotros el llamativo ecosistema de fantasía en el que todo se desarrolla. Sin prisas y sin clichés, la autora va dotando de personalidad a un mundo de hechizos, maldiciones y todo tipo de seres mitológicos. Y la magia. Ah, la magia de este manga es terrorífica.

Lo que la magia consigue puede resultar maravilloso, pero también horripilante. Las influencias que Yamazaki tiene de la fantasía europea son claras, y muchos de los conceptos y seres sobrenaturales que aparecen en el manga los reconoceremos seguramente. Hadas, familiares o drémoras, por ejemplo. Pero eso no resta originalidad a sus ideas. Por resumirlo rápidamente: todo personaje que ha tenido relación con el mundo mágico acarrea un sufrimiento inherente.

Las subtramas en ‘The Ancient Magus Bride’ son habitualmente cortas, de entre uno y tres capítulos. Esto da flexibilidad a la autora para enriquecer a sus personajes y al universo con mucha facilidad y velocidad, y lo que es más importante, lo hace sin adherirse a un patrón fijo. Lo malo de tratarse de una mangaka inexperta es que hay algunos altibajos; lo bueno es que tiene la mente fresca para innovar y probar fórmulas diferentes. Y vaya si lo hace.

Aunque es un manga joven (no llega a los diez tomos en Japón), ‘The Ancient Magus Bride’ sabe enamorar y capturarnos el corazón. No nos cabe ninguna duda de que el anime, si se lleva a cabo con buena mano, será un bombazo. De momento tenemos dos OVAs a nuestra disposición que nos introducen algunos elementos del universo, y que no están nada mal.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: