Los 90 son los nuevos 60: el vaporwave

Los años pasan y la nostalgia de las nuevas generaciones emerge de las aguas como un barco hundido lleno de tesoros oxidados. No hay día que no se mencione a los ‘millenial’ en los medios generalistas -como si fueran una tribu urbana o una especie invasora- pero en realidad, a la gente nacida en los 80 y principios de los 90 no les distinguen tantas cosas del resto de los mortales. Ahora llega el momento de su época, los 90.

Para entender el vaporwave, un “género” musical -léanse con detenimiento las comillas- que está sacudiendo los estándares en Internet, antes hay que entender qué ocurrió en los 90 para que ahora estén renaciendo. No solo es el retorno de Twin Peaks, la SNES Mini o que los vaqueros rotos se vuelvan a poner de moda, es mucho más; la diferencia con el pasado resurgir de los 60 de los Beatles es que en ahora ha llegado Internet, y los referentes son mucho más variados y variopintos. Ahora las tendencias no las crean los grandes medios audiovisuales, las crea la gente. Por eso se dice que el vaporwave es un fenómeno nacido de Internet. Es lo que en otros tiempos se hubiese llamado una subcultura.

“Vapor… wave?” se pregunta el agente especial Cooper

A finales de los 80 y durante los 90 la televisión se implantó como principal medio de ocio. Nacieron los videojuegos a gran escala, el anime reventó occidente, los ordenadores se veían en el horizonte y la música electrónica llegó para esclavizarnos -en el buen y en el mal sentido- para siempre. El vaporwave toma todas estas influencias y desarrolla un movimiento estético y musical fresco y eminentemente retro. Las canciones se construyen a partir de samples de temas clásicos de los tardíos 80 y 90, fusionando el espíritu naif de la época con un toque retrofuturista.

Esto es lo que pasa cuando juntas los 90 e Internet

No solo es la música. En la era de Internet, la música siempre va acompañada con contenido visual. Entre otras cosas porque… seamos realistas, Youtube es el reproductor más socorrido de nuestros días, ¿no? El vaporwave no sería lo que es sin los clips que acompañan a las canciones, que a menudo incorporan un sinfín de elementos típicos de finales de siglo: desde fragmentos de los primeros animes que entraron por nuestros alucinados ojos como Sailor Moon o Lamu, hasta montajes de modelos tridimensionales como los que se utilizaban en las películas de ciencia ficción. Y esto son solo ejemplos del interminable imaginario que podemos encontrar.

Es probable que la canción más popular sea la de MACINTOSH PLUS, de origen norteamericano, titulada en Youtube “リサフランク420 / 現代のコンピュー”. El tema ya tiene 28 millones de visitas -superando ampliamente a varios artistas mundialmente reconocidos- y, efectivamente, el título está en japonés. ¿Por qué? Si tenemos que buscar los orígenes de todas estas influencias noventeras nos topamos de frente con una palabra: Japón. Fue un gran responsable de toda la cultura que se ha consumido durante las últimas tres décadas en el mundo entero.

Las razones del éxito del vaporwave y de las influencias que toma como movimiento musical son muchísimas, pero hay una clara tendencia a resucitar la música japonesa y la estética anime. Ocurre que, al igual que el manga desembarcó en Europa ante la perplejidad de los japoneses, que no comprendían qué atractivo le podíamos ver a esos dibujos “de nipones para nipones”, la música de los 80-90 japonesa también está introduciéndose ahora en occidente y una de sus vías es el vaporwave. Valga como ejemplo la siguiente canción de 竹内 まりや (Takeuchi Mariya), publicada en 1984.

Internet, y más en concreto el vaporwave, han resucitado esta canción para el público extranjero, que descubre ahora con oídos fascinados una música que suena fresca y actual, pero al mismo tiempo esconde un tono que resulta familiar… como si viniese de un opening de anime. Éste es el resultado (versión vaporwave):

Youtube está a rebosar de remixes como éste. El ritmo bailable y las letras japonesas son la cara más reconocible del vaporwave, que en última instancia viene a reivindicar todo un movimiento estético japonés, pero que curiosamente suele venir creado por mano extranjera. Un gran exponente de ello es, por ejemplo, el artista llamado マクロスMACROSS 82-99, de origen mexicano. Su habilidad para mezclar la la música y las visuales de la época han ayudado a consolidar lo que hoy conocemos como vaporwave. Y como él, muchísimos más.

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