La deriva del salaryman

Hay varios índices para medir el estado del bienestar de un país. En el caso de Japón, existe uno muy particular y único, el conocido como “pocket money” (dinero de bolsillo) de los salaryman, los empleados medios de empresa que forman la gran masa productiva del país. Desde que Japón alcanzase su auge en la década de los 80, este factor va en caída libre.

Pero ¿qué es el “pocket money”? Este nombre tan curioso denomina al dinero personal que el marido, salaryman, dispone para sus gastos personales y es tradicionalmente administrado por su esposa. En la familia tradicional japonesa, es la mujer quien gestiona el dinero que entra en la casa -mayoritariamente por el trabajo del marido- y del total ingresado cada mes, un estipendio termina el en “bolsillo” del marido, quien efectúa importantes gastos de ocio y comida.

A finales de los 80 esta variable alcanzó su máximo histórico en un valor de 80.000¥ (621€ al cambio actual) que fue de la mano con el espléndido estado de salud de la economía. Hoy, el salaryman medio debe conformarse con 37.426¥ (290€). El nivel de precios de Japón, salvando alguna particularidad -es mucho más barato comer en un restaurante japonés- es similar al que conocemos en España. Al igual que aquí, aunque por distintos motivos, la inflación también ha hecho de las suyas: todo es más caro ahora que hace 30 años.

Comprender que este índice es clave para el consumo del país asiático significa prestar atención a varios factores. El más obvio: los hogares japoneses tienen menos capacidad económica. Pero quizá hay otros factores más importantes, de los que los diarios económicos no suelen hablar. El modelo laboral de Japón está cambiando: cada vez se hacen menos horas extras y se disfrutan más vacaciones; asimismo, el modelo familiar se encamina hacia el equilibrio entre hombre y mujer.

Ya no sorprende que la mujer dé prioridad a su trabajo respecto a sus hijos, ni tampoco es extraño que el hombre relaje sus sacrificios hacia la empresa. El salaryman, esencial para levantar el tejido productivo del país, está dejando paso hacia un modelo más europeo. Aún quedan varios escollos por superar, sin embargo. Es conocido el intervencionismo del gobierno para incitar a los trabajadores a hacer menos horas y dedicar más tiempo a sus aficiones. ¿Significa esto el origen del fin del milagro económico japonés?

Fuente: NIKKEI

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