Ficción histórica sexual en ‘La vida enmascarada del señor de Musashi’

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El interés y fascinación que despierta el símbolo samurái es incontestable. No sólo por la figura del guerrero que no teme a la muerte, sino también por el poderoso señor que encarna, un mandatario con aficiones e inquietudes de lo más variopintas. Llevado al extremo, ‘La vida enmascarada del señor de Musashi’ acude al ámbito de las parafilias para construir una trama exquisita.

Ficha de la obra

musashiLa vida enmascarada del señor de Musashi (武州公秘話, Bushukō Hiwa)

Autor: Tanizaki Junichirō

Traducción: Fernando Rodríguez-Izquierdo

Editorial: Satori

Formato: Papel

Año: 1935 (JP), 2016 (ES)


Reseña

De inspiración similar pero carácter muy distinto a ‘La historia de un ciego’ del cual ya hemos hablado, Tanizaki acude a su faceta de historiador para remontarse al siglo XVI, probablemente el siglo más trascendental para la casta samurái. La “vida enmascarada” del señor de Musashi a la que hace alusión el título se refiere al punto central de la novela: las extrañas y deliberadamente ocultas inclinaciones sexuales del protagonista, Terukatsu. El joven descendiente de una poderosa familia es el objeto de estudio histórico de Tanizaki, quien no deja de señalar que su obra no es más que una reconstrucción de un personaje histórico ficticio.

En su adolescencia, el protagonista se halla, junto a su familia, en un castillo que está siendo asediado. Un día descubre cómo se lleva a cabo el ritual de las cabezas, aquel en el que unas damas acicalan, limpian y peinan las cabezas cortadas de los líderes enemigos para después ser presentadas con todo lujo ante el daimyo. Totalmente impactado ante el espectáculo, encuentra un placer indescriptible en él, en cómo las blancas manos de las sirvientas arreglan las facciones del muerto. Este descubrimiento guiará toda su vida, la vida de un señor feudal que en todo momento oculta sus escalofriantes deseos y recurre a las intrigas y las tácticas más retorcidas para volver a deleitarse con el acicalamiento de cabezas.

Hoshimaru acariciaba ahora el deseo de traer otra cabeza sin nariz, y ponerla delante de aquella joven; pero para la consecución de su deseo tenía que salvar enormes obstáculos. En primer lugar, y como no conducía a nada esperar que alguien trajese una cabeza femenina, tenía él mismo que ir a buscarla.

La trama avanza lentamente ante los acontecimientos que rodean a Terukatsu hasta su edad adulta, en la época de guerra en la que se encuentra, como no podía ser de otra manera hay batallas, matrimonios concertados y disputas de poder. La narración adquiere un tono de crónica histórica que trata de meter al lector en la trama, que sin duda emula con mucho logro a la realidad. Como de costumbre, Tanizaki imprime en las páginas de ‘La vida enmascarada del señor de Musashi’ su extraordinaria habilidad para transmitir el erotismo y la sensualidad que le caracterizan; especialmente en la descripción de los deseos del protagonista.

Otra característica onmipresente en la producción de Tanizaki que también leemos en esta obra es la definición de interesantes personajes femeninos; inocentes, retorcidas y vengativas, las mujeres dibujan un Japón feudal tridimensional y profundo. También aporta a este aspecto el carácter que introduce el autor en cada escena, con toques de dramatismo, épica e incluso humor.

 


Conclusiones

‘La vida enmascarada del señor de Musashi’ es transgresor pero también curiosamente verosímil. Tanizaki consigue alinear su propio mundo lleno de sensibilidad y excentricidades sexuales con la historia feudal japonesa.

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